La increíble historia de Vesna Vulović, la azafata que sobrevivió a una caída desde diez mil metros de altura

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Suele utilizarse el término ‘increíble’ para señalar algún hecho extraordinario e
impresionante, pero también para indicar que algo es difícil de creer debido a
que hay alguna cosa inverosímil en esa historia.

Esto mismo es lo que ocurre con el relato, del que se cumplen
45 años, y que fue protagonizado por una azafata de vuelo de origen serbio
llamada Vesna Vulović quien a los 22
años de edad vivió una asombrosa (increíble) historia que la llevó a conseguir
un Récord Guinness al ser .la persona
que ha sobrevivido a una caída libre sin paracaídas, dentro de un artefacto, desde mayor altura: diez mil metros.

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Así ocurrieron los hechos…

La tarde del 26 de enero de 1972 en el vuelo 367 de la compañía yugoslava (hoy en día serbia) JAT Airways, que realizaba la ruta
Estocolmo-Belgrado, en el que el Douglas
DC-9
con el que se realizaba dicho trayecto explotó en el aire, en el momento
que sobrevolaba la población checa de Srbská
Kamenice
.

Según la versión oficial y las crónicas publicadas en la
prensa en su día, cuando la aeronave había alcanzado los 10.160 metros de
altura hizo explosión un artefacto que estaba escondido dentro de una maleta almacenada
en el compartimento de equipaje en la parte delantera del avión.

La explosión provocó que el DC-9 se partiera en dos y se
precipitara rápidamente contra el suelo.

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En el aparato viajaban 23 pasajeros y 5 miembros de la
tripulación, todos murieron menos una persona: la azafata Vesna Vulović que en
ese momento se encontraba justo en la mitad del avión y tras la explosión quedó
atrapada por el carro de catering que acababa se servir.

Esto fue lo que le salvo la vida, debido a que el trolley la
mantuvo atrapada contra los asientos como si de un cinturón de seguridad se
tratara. El resto de personas que allí viajan (tanto personal de tripulación
como pasajeros) fallecieron al ir en la parte delantera del avión.

Tras precipitarse el aparato contra el suelo, Bruno Henke, un lugareño fue testigo y
acudió veloz hasta allí. Fue quien encontró a la joven azafata y gracias a sus
conocimientos de primeros auxilios vio estaba atrapada por el carro entre el
fuselaje y no la movió hasta que llegó el equipo de emergencias.

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Vesna tenía múltiples contusiones y heridas y, de hecho,
permaneció en coma durante tres días. Al despertar, según aparece en las
crónicas, lo primero que dijo era que le apetecía fumar un cigarrillo y
preguntó por sus mascotas. Un error había hecho que la joven hubiese tomado
aquel vuelo, debido a que quien realmente tenía que volar era otra azafata
también llamada Vesna y la confusión hizo que su superior le transmitiese a
Vulovíc la orden de embarcar en el vuelo 367.

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Según se informó desde fuentes oficiales del gobierno
(presidido por el mariscal Tito) el
artefacto explosivo había sido colocado por un grupo terrorista de extremistas
croatas y como tal se mantuvo dicha versión.

Vesna se convirtió en toda una heroína en su país. Debido a
las secuelas que le quedaron tuvo que dejar su puesto de azafata e incorporarse
a labores administrativas dentro de la compañía de aviación. También aprovechó
el gobierno comunista, que en aquellos momentos dirigía Yugoslavia, en llevarla
de gira por el país para que explicase su asombrosa experiencia.

Pero entre las secuelas que le quedaron a la joven estaba
una amnesia parcial que le impedía recordar todo lo que había vivido desde el
momento en que subió al avión y hasta unos cuantos días después. Algo que no fue
creído por cierta parte de la población (sobre todo opositora al régimen),
aunque no se podía hacer pública esa desconfianza debido a las represalias que
se tomaba desde el gobierno yugoslavo con todo aquel que no comulgaba con el
ideario comunista.

Fue años después de la disolución de la República Federativa
Socialista de Yugoslavia, tras la guerra que la dividió en seis naciones
diferentes, cuando comenzaron a hacerse públicas algunas teorías
sobre lo realmente sucedido aquel 26 de enero de 1972
.

Esta teorías, calificados por muchos como ‘conspiranoicas’,
apuntan que Vesna Vulović salvó su vida no porque el avión cayese de una altura
de diez mil metros, sino porque realmente el aparato se encontraba a unos pocos
centenares de metros sobre el suelo y que no explotó ninguna bomba dentro de
él.

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Los defensores de estas hipótesis señalan que fue el propio ejército
checoslovaco quien abatió el aparato tras haber invadido el avión y por error
una parte del espacio aéreo militar de aquel país.

La buena relación entre las naciones yugoslava y checoslovaca
hizo que rápidamente se inventasen la historia del atentado y desviasen la
atención montando un gran circo mediático con la milagrosa superviviente.

Poco más se sabe sobre el tema, aunque cada vez son más
quienes están de acuerdo con esta otra versión de la historia.

Vesna Vulović vivió su ‘momento de gloria’ durante un par de
décadas, pero a inicios de los años 1990 fue declarada como ‘non grata’ por el gobierno
del entonces presidente Slobodan Milosevic al hacer unas declaraciones en las
que mostraba abiertamente su oposición al régimen.  

Vesna falleció en su casa el pasado 23 de diciembre de 2016 a
los 66 años de edad (se desconocen las causas).

Fuentes de consulta: avsec
/ microsiervos
/ jotdown
/ telegraph
/ voanews

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